Eva Mendes en Fast and Furious 8

1428509326-f63e44a4068329b14c626d6c214cc3f8

 

Los rumores apuntan a que en Universal estarían interesados en el regreso de la agente Mónica Fuentes (Eva Mendes) para la octava edición de Fast and Furious.

 

Más allá de que no falta mucho para que se confirme la noticia de manera oficial,  el estreno en cines de ‘Fast and Furious 8 ‘ está previsto para el mes de mayo de 2017, dos años después de su última entrega en la que se recaudaron más de 1.300 millones de dólares. El filme estará ambientado en la ciudad de Nueva York y rendirá homenaje al fallecido Paul Walker.

 

¿Te gustaría que regrese? ¿Cuál es tu película de Fast and Furious favorita?

 

 

La vida de Adèle

blog-adele-6

 

Fue en la edición 2013 del festival de Cannes que La vida de Adèle llamó la atención de todos.  Es un golpe que los franceses suelen dar al menos una vez cada lustro: historia juvenil que nos pone al tanto de las costumbres y preocupaciones de una nueva generación, de su modernidad, de una nueva cara –la de la actriz protagónica- que está allí para representar la desfachatez de los que no tienen pasado. Películas como Mala sangre, Noches salvajes o La vida soñada de los ángeles son buenos ejemplos de una periódica tendencia que podría llegar por lo menos hasta Sin aliento, el debut de Godard que supuestamente venía a hablar de la delincuencia juvenil en boga.  Bellezas como Beatrice Dalle, Juliette Binoche o la mítica Brigitte Bardot surgieron de esta cantera de films epocales, que a veces aguantan bien el tiempo y otras quedan amontonados en el museo de las grandes novedades.

 

Una fija de estos films generacionales, que dejan perplejos a los mayores pero enamoran a todo el que por una cuestión de edad pueda identificarse con sus protagonistas, es el costado polémico o escabroso de la “realidad” de esos jóvenes: llámese picadas, pequeños o grandes robos, promiscuidad sexual, squatting o -¡infaltables!- las drogas de moda (eso pasa por prohibir los cigarrillos). La temática se describe con provocadora frescura, a menudo impostada, y los padres se asoman a ella con la curiosidad de quien hace tiempo dejó de salir a la calle por la madrugada, y descubre las nuevas costumbres en el cine y la televisión. En La vida de Adèle se trata de la libertad sexual de sus protagonistas, que forman una pareja lésbica con un desparpajo poco habitual. Para mayor legitimidad, la película se basó en la novela gráfica de una dibujante francesa -Julie Maroh- que no oculta su homosexualidad, y el estreno coincidió con la aprobación del matrimonio igualitario en el país de Charlie Hebdo.  Dirigida por el tunecino Abdellatif Kechiche (L’esquive, Cuscus), la historia llamó la atención de todos y se llevó sin problemas la Palma de Oro del festival galo.

 

No obstante, pasada la primera ola de deslumbramiento, se escucharon críticas. La más importante vino de la propia Maroh: “lo que faltó en el set fueron lesbianas” bromeó, aclarando que Kechiche nunca le había pedido su opinión. También precisó que una muy comentada –y prolongada– escena de sexo entre las protagonistas sólo era fiel a las fantasías del director.  Los personajes del comic eran mujeres de belleza nada especial, y sus poses eróticas mucho más pedestres que las impuestas por Kechiche a las actrices.  Para peor, éstas –heterosexuales ambas– reconocieron su incomodidad al filmar esas escenas, coreografiadas minuciosamente por el propio realizador.

 

Kechiche descubrió a una actriz desconocida, Adèle Exarchopoulos, y se dedicó a filmarla en todas las posiciones posibles, incluso durmiendo, como reconocería con candor la joven. La fascinación del director por Adèle es evidente y contagia al público masculino: su sensualidad aletargada e indolente pesa en cada plano.

 

Mientras los blogs lésbicos de todo el orbe se trenzaban en la discusión “tijereteo sí / tijereteo no”, la nube de aprobación generada por la película pareció asentarse.  La verosimilitud, que poco importante resulta cuando vamos a ver una de James Bond, acá sería fundamental: queremos que la película nos muestre un mundo que se supone real y que sea fidedigna, aunque sea ficción.  Lo cierto es que como hace con casi todo, el cine nos devuelve una versión idealizada de la realidad, con lesbianas más parecidas a modelos de pasarela que a camioneras como nuestra Raulito. Y la presencia de una prolongada escena de amor físico delata, sin ser muy suspicaz, el gesto voyeurista de una dirección masculina.

 

Pero en estos films la temática, lo candente y polémico, suele ser eclipsado por la imagen de la protagonista, que está allí para devenir ícono. En esto, La vida de Adèle no defrauda.  Kechiche descubrió a una actriz desconocida, Adèle Exarchopoulos, y se dedicó a filmarla en todas las posiciones posibles, incluso durmiendo, como reconocería con candor la joven. La fascinación del director por Adèle es evidente y contagia al público masculino: su sensualidad aletargada e indolente pesa en cada plano. En particular parece surgir de sus labios siempre entreabiertos, por donde asoman los conejiles colmillos de una fiera que todavía no aprendió a cazar.  Si el cine es bigger than life es por ejemplos como éstos; Adèle resulta tan subyugante que logra eclipsar a otra joven estrella como Léa Seydoux -con más experiencia en esto de llamar la atención- y hace que las tres horas de duración del film apenas se noten. La “candente realidad”, por una vez, es abatida por una ficción aún más calurosa.  La suspensión de la incredulidad es también esto: saber que si esas chicas tienen el culo mustio o los tobillos anchos, el cineasta siempre se va a cuidar de ocultárnoslo, que para ver algo así tenemos ejemplos a montones en la calle, incluso en nuestra propia casa. Dream on.

Johnny Depp podría ir preso

fanart_1

 

 

El actor de Piratas del Caribe llevó a Australia sin permiso a sus Yorkshire terrier, Boo y Pistol, para evitar que pasaran diez días en cuarentena antes de poder volar.  El Senado australiano aseguró que si el caso llega a los tribunales podría costarle a Depp una pena de 10 años en la cárcel o bien, tener que pagar una multa de más de 275.000 euros. 

 

El error cometido por Depp salió a la luz cuando se filtraron unas fotos en la que uno de los empleados del actor los llevaba en un bolso de mano a una peluquería canina de la ciudad de Gold Coast. “Es hora de que Pistol y Boo vuelvan a Estados Unidos. Tiene unas 50 horas para trasladar a los animales. Puede meterlos en el mismo jet privado en el que llegó aquí para que abandonen nuestra nación. El señor Depp tiene que hacer que sus perros regresen a California o tendremos que sacrificarlos”, aseguró el ministro de Agricultura, Barnaby Joyce. “Si comenzamos a dejar que las estrellas de cine entren en nuestro país con mascotas, entonces ¿por qué no nos saltamos las leyes para todo el mundo?”, argumentaba Joyce ante la prensa.

 

“El señor Depp tiene que hacer que sus perros regresen a California o tendremos que sacrificarlos”

 

Tras el mal momento, y para evitar que sean sacrificados, Johnny Depp decidió enviar a sus dos perros de vuelta a Estados Unidos antes del sábado y espera la multa correspondiente por violar la Ley.

 

¿Qué opinas al respecto? ¿Te parece bien la medida que tomó el ministro de Agricultura?

 

 

Un Top 5 de Terror en Qubit

blog-top-terror6

 

1) Voces en el bosque: Voces en el bosque es la mejor manera de encontrarse con uno de los más importantes (y menos conocidos) directores de cine de terror de la actualidad. Lucky McKee toma ciertos elementos de la inmortal Suspiria de Dario Argento (transcurre en un internado para señoritas donde se practica la brujería) y los reformula para entregarnos una película llena de climas aterradores y, como suele ocurrir en todo el cine de McKee, altamente feminista.

 

2) Shock: La última película de Mario Bava, uno de los padres fundadores del terror italiano, es una de las mejores, más clásicas y también más brutales de su filmografía. Escrita por Lamberto Bava, hijo de Mario, y su habitual colaborador Dardano Sacchetti, Shock se sube a la moda de las películas de posesiones (en este caso, hay un niño poseído por el espíritu de su padre) y termina prefigurando el boom de las películas de fantasmas que vendría unos años después. Protagonizada por la gran Daria Nicolodi, ex mujer y actriz fetiche de Dario Argento.

 

3) Demonios: Dirigida por Lamberto Bava, producida por Dario Argento y escrita por ambos junto a Dardano Sacchetti y Franco Ferrini, Demonios es un disparate ochentero entrañable con un soundtrack rimbombante en el que suenan cosas como Mötley Crue, Accept, Rick Springfield y Billy Idol, más la propia música incidental del amigote de Argento Claudio Simonetti, que mezcla melodías de terror clásico con sampleos más propios del pop de la época. La película transcurre en un cine de Berlín en el que los eventos que ocurren en pantalla comienzan a tener su correlato en la realidad.

 

4) Los elegidos: Una película de abducciones extraterrestres narrada y estructurada como si se tratara de una película del subgénero poltergeists/casas embrujadas. El guionista y director Scott Stewart crea una atmósfera realmente aterradora y demuestra su amor por el género mediante citas y guiños bien puestos. Y entre todo esto, también logra colar un retrato preciso de una familia en tiempos de recesión.

 
5) Maniac Cop: Dirige William Lustig, el de Maníaco. Produce y escribe Larry Cohen, director de obras maestras como La sustancia mortal, El monstruo está vivo y Q, la serpiente alada y guionista de la estupenda Celular. Y en el elenco están el carpenteriano Tom Atkins, el samraimiano Bruce Campbell y Richard Roundtree, léase, el John Shaft de Shaft. O sea, que Maniac Cop, cuyo título describe la película mejor que cualquier sinopsis, es una fiesta de la clase B repleta de invitados ilustres, y una película de grosera belleza, valga el oxímoron.