Nuevos Títulos: 23 Septiembre 16

 

 

Hola a todos queridos Qubers! Les presentamos a continuación las nuevas películas que a partir de ahora pueden encontrar en el catálogo de QubitTV!

 

 

 

 

Miles Ahead

 

 

Miles Ahead (2015)

 

 

La vida del legendario trompetista, compositor y músico de jazz Miles Davis, cuya carrera se extendió por más de cinco décadas y que lo convirtió en una de las figuras más aclamadas de la historia de la música.

 

Miles Ahead es una apasionante película en torno a la errática, impredecible y atrapante historia real de uno de los jazzistas más influyentes del mundo, aquí interpretado magistralmente por Don Cheadle (Iron Man 2), quien también escribió y dirigió el film. Un éxito de taquilla y crítica que estuvo en Sundance, Berlín y clausuró la edición 2016 del Bafici, y que se desarrolla no tanto como un tradicional biopic sino más bien como una de las improvisadas y apasionantes composiciones del talentoso músico.

 

 

 

 

francotirador 6

 

 

Francotirador 6: El tirador fantasma (2016)

 

 

Dos francotiradores de élite con la misión de proteger una tubería de gas, padecen la presencia inquietante de un tirador fantasma que elimina a varios compañeros. Quizás el enemigo no se esté tan lejos como creen.

 
Sexta secuela de la trepidante saga Sniper, iniciada en 1993 con el film Sniper dirigido por el peruano Luis Llosa. Por segunda vez consecutiva Don Michael Paul (Kindergarten Cop 2) ocupa la silla del director para esta sexta parte que cuenta con las actuaciones de Billy Zane (Titanic) y Chad Michael Collins (Escuadrón de héroes), ambos protagonistas en entregas anteriores de la saga.

 

 

 

 

wall-e

 

 

Wall-E (2008)

 

 

En el futuro distante, un pequeño y curioso robot recolector de basura conoce a una moderna y bella robot llamada Eva y emprende junto a ella un extraordinario viaje espacial que determinará el futuro de la humanidad.

 

Ganadora del Oscar a Mejor película animada, la película dirigida por Andrew Stanton (Buscando a Dory) es un hermoso y altamente disfrutable relato de aventuras, con una atrapante trama de ciencia ficción y un importante mensaje de concientización sobre el cuidado del medio ambiente y con todo el talento técnico y artístico que una producción de Pixar puede ofrecer. Considerada por la revista Time como ?una de las mejores películas de la década?, WALL·E se convirtió en un instantáneo éxito de taquilla y crítica en todo el mundo.

 

 

 

 

la hora 25

 

 

 

La hora 25 (2002)

 

 

Monty Brogan enfrenta la última noche de su vida: en 24 horas se someterá a siete años de prisión por tráfico de drogas. Mientras recorre una Nueva York teñida por la tragedia reflexiona acerca de su vida y su destino.

 

 
A cargo de Spike Lee (Haz lo correcto, Malcolm X), La hora 25 es un vibrante drama urbano anclado en los días posteriores a la tragedia del 11 de septiembre y centrado en la figura de su protagonista Monty Brogan, interpretado por Edward Norton, un hombre al borde de perder su libertad a causa de las malas decisiones que ha tomado en la vida. David Benioff (creador de la popular serie Game of Thrones) es el responsable del guión, adaptación de su propia novela homónima. Completan el reparto el talentoso Philip Seymour Hoffman (Capote), Barry Pepper (Rescatando al soldado Ryan) y la bella Rosario Dawson (Siete almas).

 

 

 

rescate en la antartica

 

 

Rescate en la Antártida (2006)

 

 

El guía Jerry Shepard acompaña a un científico en un peligroso viaje en trineo. Pronto una feroz tormenta de nieve golpea la expedición y sus ocho fieles perros quedan abandonados por meses ¿Podrá Jerry rescatarlos?

 
Basada en la dramática historia real de una expedición japonesa de 1958, Rescate en la Antártida es un increíble relato de supervivencia y aventuras, pero sobre todo de la amistad entre un hombre, el guía Jerry Shepard, y sus ocho perros. Dirigida por Frank Marshall (¡Viven!) y protagonizada por Paul Walker junto a Bruce Greenwood (Star Trek – El futuro comienza) y Jason Biggs (American Pie). La película es una lograda remake del film japonés Nankyoku monogatari (Koreyoshi Kurahara, 1983).

 

 

 

 

 

duro de matar 3

 

 

Duro de matar 3 – La venganza (1995)

 

Tras la explosión de una bomba en el centro de Nueva York, el intrépido policía John McClane deberá unir fuerzas con el dueño de un local de Harlem para detener a un terrorista alemán quien planea una serie de ataques.

 
Tercera entrega de la explosiva saga de Duro de matar, nuevamente bajo la dirección del talentoso John McTiernan (El último gran héroe), responsable del primer film. Con brillantes interpretaciones por parte de Bruce Willis y Samuel L. Jackson (quienes ya habían trabajado juntos en Tiempos Violentos, aunque no compartieron escenas en el film), vertiginosas secuencias de acción y un ritmo frenético que no da respiro, la película se convirtió en la más taquillera de 1995 y en uno de los thrillers más recordados de los noventa.

 

 

 

 

El Americano

 

 

El Americano (2016)

 

 

El Circo de las generaciones está en peligro y con éste toda la familia del intrépido loro mexicano Cuco. Para salvarlos, viajará junto a sus amigos a Hollywood en busca de su amado superhéroe El Americano.

 

Divertida película de aventuras para toda la familia a cargo de Ricardo Arnaiz (La leyenda de la Nahuala), Mike Kunkel (Responsable por la animación de películas de Disney como Tarzán y Hércules entre otros) y Raúl García (Extraordinary Tales). Un encantador film acerca de la familia y la amistad como fundamentos del coraje necesario para convertirse en un verdadero héroe. En su versión original, el film cuenta con las voces de Rico Rodríguez (Modern Family), Edward James Olmos (Blade Runner) y Cheech Marin (Up in Smoke), entre otros.

 

 

 

 

una noche con sabrina love

 

 

 

Una noche con Sabrina Love (2000)

 

El joven huérfano de Entre Ríos Daniel gana una cita con su amor platónico, la sensual estrella de cine porno Sabrina Love. En su viaje a la gran ciudad vivirá experiencias inolvidables que cambiarán su vida para siempre.

 

Escrita y dirigida por Alejandro Agresti (Mecánica Popular), Una noche con Sabrina Love es un sensible coming of age protagonizado por Tomás Fonzi (Paco) junto a la talentosa Cecilia Roth (Todo sobre mi madre). Adaptación de la novela homónima de Pedro Mairal, el film es un relato de maduración, sexo y engaños en una Buenos Aires hostil a los ojos de un adolescente del interior por primera vez de visita en la ciudad. Completan el reparto Fabián Vena (El viento se llevó lo que), Julieta Cardinali (Valentín) y Norma Aleandro (El hijo de la novia).

 

 

 

 

DC Super Hero Girls

 

 

DC Super Hero Girls (2016)

 

A tan sólo días de la ceremonia al Héroe del Año, las estudiantes de la Escuela de Superhéroes están ansiosas por ganar el primer premio. Sin embargo, la aparición de una malvada villana pondrá en peligro sus planes.

 

Dirigida por la operaprimista Cecilia Aranovich, ésta es la primer película de la franquicia DC Super Hero Girls, protagonizada por algunas de las más populares heroínas de la factoría DC Cómics, entre las que figuran La Mujer Maravilla, Batichica, Supergirl, Katana y Harley Quinn. En su versión original, este divertido film cuenta con las voces de Grey Griffin (LEGO Scooby-Doo: Hollywood embrujado) y Mae Whitman (Las ventajas de ser invisible).

 

 

 

 

 

El ojo del tigre

 

 

El ojo del tigre (1986)

 

 

Al regresar a su casa tras ser liberado de prisión, un veterano de Vietnam descubre que su pueblo natal se encuentra bajo la constante amenaza de una violenta banda de motociclistas y decide tomar cartas en el asunto.

 

Violento y explosivo film de acción a cargo de Richard C. Sarafian (Vanishing Point) y con Gary Busey (Arma mortal) como protagonista absoluto. El film toma su nombre de la popular e inolvidable canción de Survivor -ganadora del Oscar por Rocky III- la cual suena al comienzo y al final de este trepidante film. Completan el elenco Seymour Cassel (Faces) y Yaphet Kotto (Carrera contra la muerte).

 

 

 

 

The Killer Elite

 

 

The Killer Elite (1975)

 

Tras ser traicionado y baleado por su propio compañero, un letal agente secreto de la CIA emprende una dura recuperación con un solo objetivo en mente: vengarse de aquel amigo que lo retiró del trabajo de sus sueños.

 
Protagonizada por James Caan (El jugador) y Robert Duvall (Caballos salvajes), quienes ya habían compartido pantalla en la primer entrega de El Padrino (como Sonny Corleone y Tom Hagen, respectivamente), The Killer Elite es un atrapante thriller en torno a una violenta venganza, como sólo un especialista como Sam Peckinpah (La pandilla salvaje) sabe contar. Basada en la novela “Monkey in the Middle” de Robert Syd Hopkins.

 

 

 

 

Hombre hasta el fin

 

 

Hombre hasta el fin (1955)

 

Tras la muerte de su esposa, el aventurero fronterizo de Kentucky Elias Wakefield atraviesa junto a su hijo las tierras salvajes de Texas. Pero su llegada al pueblo de su hermano mayor lo enfrenta a grandes peligros.

 
Dirigida, producida y protagonizada por Burt Lancaster (Elmer Gantry: Ni bendito ni maldito) en su debut como realizador, Hombre hasta el fin es un clásico western que narra la llegada de un forastero a un pueblo donde, frente a la hostilidad de los locales y viejos conflictos familiares que no tardar en aparecer, intentará ganar su lugar a fuerza de riñas y duelos. Adaptación de la novela “The Gabriel Horn” de Felix Holt, el film significó el debut en la pantalla grande de Walter Matthau (Extraña pareja).

 

 

 

 

¿Cuál de ellas es la que más te gustó?

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Nuevos Títulos: 5 Septiembre 16

Los invitamos a descubrir los nuevos títulos añadidos de esta semana!

 

jodorowsky

 

Jodorowsky’s Dune

 

La increíble historia detrás de la ambiciosa pero nunca jamás realizada adaptación de la novela de ciencia ficción “Dune” de Frank Herbert, a cargo del visionario director chileno Alejandro Jodorowsky. Estrenado en el Festival de Cannes, donde recibió excelentes críticas, este atrapante documental filmado por Frank Pavich (N.Y.H.C.) es, sin lugar a dudas, un film destinado a convertirse en clásico de culto.

 

La verdad detrás del revolucionario proyecto que no fue. La película que cambiaría para siempre la historia del cine de ciencia ficción. La visión surrealista del film que influenció a Alien, el octavo pasajero, Terminator y hasta Star Wars. Increíbles storyboards, un diseño de arte nunca antes visto y un elenco que incluía a Orson Welles, Mick Jagger y Salvador Dalí, entre otras inimaginables elementos, conformaban lo que podría haber sido “Dune”, de Jodorowsky.

 

keanu

 

Keanu *

 

Tras cortar con su novia, Rell está devastado? hasta que encuentra a un tierno gatito al que adopta. Pero cuando el pequeño Keanu es secuestrado por mafiosos, Rell y su amigo Clarence harán lo imposible por recuperarlo.
Protagonizado por los desopilantes Keegan-Michael Key (Tomorrowland) y Jordan Peele (Fargo), Keanu es el primer e hilarante largometraje del dúo capocómico de la serie de sketches Key and Peele. Dirigida por Peter Atencio (The Rig), la película es una divertidísima comedia de acción, con risas aseguradas, sutiles guiños paródicos a “John Wick” de Keanu Reeves y, probablemente, el gato más simpático que haya visto la pantalla grande.

 

 

the guitar

 

The Guitar

 

Su novio la abandona y pierde su trabajo. Cuando Melody cree haber tenido suficiente, su médico le informa que tiene cáncer y poco tiempo de vida. Esta fatal revelación la vuelca al disfrute pleno de sus últimos días.
Conmovedora ópera prima de Amy Redford, The Guitar es la inspiradora historia de una mujer que, enfrentada a su propia mortalidad, inicia un proceso de autoconocimiento al poner en libertad todos sus deseos y anhelos. Protagonizada por la bella Saffron Burrows (Alerta en lo profundo) junto a Isaach De Bankolé (Los límites del control) y Paz de la Huerta (Enter the Void). Estrenada en el festival de Sundance.

 

the last rites of joy

 

The Last Rites of Joe May

 

Tras siete semanas de internación, el veterano estafador Joe May encuentra que su departamento ha sido alquilado a una joven madre soltera, quien accede a dividir el alquiler ¿Podrá Joe dar un último gran golpe?
Escrita y dirigida por Joe Maggio (Bitter Feast), The Last Rites of Joe May es una conmovedora historia de vida centrada en la figura de un avejentado criminal con una última oportunidad de redención. Protagonizada por un excelente Dennis Farina (Mike Torello en Historia del crimen) junto a Jamie Anne Allman (Diario de una pasión) y Matt DeCaro (Control total).

 

la fuerza el amor

 

La fuerza del amor

 

Testigo de la cruda historia de su país, la devota madre y esposa Aung San Suu Kyi es la última esperanza de alcanzar la democracia para la golpeada Birmania. Pero… ¿podrá hacer frente a las atrocidades del poder actual?

 

A cargo del realizador parisino Luc Besson (El perfecto asesino), La fuerza del amor es la apasionante historia de vida de la política, activista por la democracia y Premio Nobel de la paz Aung San Suu Kyi, interpretada aquí con especial sensibilidad por Michelle Yeoh (El tigre y el dragón). Una historia de amor incondicional y enormes convicciones para reparación histórica de un país durante años azotado por la violencia estatal.

 

timecop

 

Timecop

 

Max Walker, un eficiente y peligroso policía de la agencia que regula los viajes en el tiempo, debe poner en peligro su vida para detener a un oscuro político que desea cambiar el pasado para controlar el futuro.

 

Dirigida por Peter Hyams (director de otro gran film del actor belga, Enemies Closer), Timecop fue la película más taquillera con Jean-Claude Van Damme como protagonista, y una de las que recibió más críticas positivas de toda su carrera actoral. Un explosivo film de ciencia ficción que con el correr de los años ha adquirido carácter “de culto” y que disparó un videojuego, una secuela en 2003 y hasta una serie televisiva.

 

potergeist

 

Poltergeist II: El otro lado

 

Los Freeling intentan recuperarse de los hechos sobrenaturales que casi destruyeron sus vidas. Pero el mal no descansa y el espíritu del líder de un siniestro culto pronto aparece en busca de la pequeña Carol Anne.
Pesadillesca secuela del popular clásico de terror dirigido por Tobe Hooper en 1982 y basado en una idea original del gran Steven Spielberg. Para esta segunda entrega ocupa la silla del director Brian Gibson (La jurado), repitiendo el reparto encabezado por JoBeth Williams (Kramer vs. Kramer), Craig T. Nelson (Fantasmas del pasado) y la inolvidable pequeña protagonista de la trilogía, Heather O’Rourke. La película fue nominada al Oscar en la categoría Mejores efectos visuales.

 

el pinguino

 

Amundsen el pingüino

 

El simpático pingüino de la Antártida Amundsen conoce la ruta hacia un secreto tesoro pirata hundido en el hielo. La pequeña Anne deberá proteger a Amundsen de las garras de tres salvajes cazadores de tesoros.

 

Divertido film de aventuras para toda la familia a cargo de Stephen Manuel (Iron Doors) y protagonizado por el adorable pingüino Charly, en el papel del perseguido Amundsen. Completan el reparto del film Lea Kurka (En un lugar de África) y Katja Weitzenbock (Los visitantes del tiempo), además de la peculiar participación de Till Lindemann, líder de la mítica banda de metal industrial alemana Rammstein.

 

michael jackson

 

Michael Jackson: La vida de un ícono

 

Una íntima y reveladora mirada a la turbulenta vida y estelar carrera del Rey del Pop, Michael Jackson. Un retrato de sus primeros años con los Jackson 5, su ascenso a la gloria absoluta y los momentos previos a su repentina muerte en 2009.
Con entrevistas exclusivas a sus seres queridos -su madre Katherine, su hermano Tito, su hermana Rebbie y más de cincuenta amigos- Andrew Eastel dirige este fascinante documental que muestra al inigualable Michael Jackson como nunca antes lo viste. Un imperdible réquiem al máximo ícono del pop hasta la fecha, en un compendio de historias acerca de su vida personal acompañadas de inéditas imágenes detrás de escena.

 

what just happened

 

Malos muchachos

 

Ben tiene problemas. No sólo su matrimonio está al borde del colapso, sino además su última película está a punto de caer. Debe lograr que un barbudo y excedido de peso Bruce Willis se ponga en forma en cuatro días.

 

Excelente comedia dirigida por Barry Levinson (Mentiras que matan), Malos muchachos es una cínica parodia del cruel y mezquino mundillo de Hollywood desde la óptica de un importante productor de cine en crisis. Protagonizada por Robert De Niro, completan el rutilante elenco del film John Turturro, Stanley Tucci, Bruce Willis, Robin Wright y Sean Penn, entre otros.

 

 

 

¿Cuál fue tu favorita? Contanos en los comentarios!

 

 

(*) Disponible para nuestros clientes de Argentina, Uruguay y Paraguay.

“Zootopia”: Aprendiendo a vivir en sociedad

Zootopia

 

Nunca un film familiar de animación se comprometió tanto con un tema de actualidad -como es en este caso el racismo- de la misma manera que la nueva película de Disney Animation Studios, “Zootopia”. El film, ya disponible en Qubit.tv, cuenta la historia de la entrañable Judy Hopps, una pequeña pero persistente coneja quien sueña con convertirse en la primer oficial de policía de su especie, en la utópica ciudad de Zootopia donde los seres humanos jamás existieron y donde todos los mamíferos del mundo viven en una idílica comunión.

 

Sin embargo, en esta sociedad multiétnica aparentemente perfecta, subyace una profunda herida social que se remonta a tiempos pasados y que aún no ha terminado de sanar. En el interior de la cotidianeidad de su rutina, dentro de esta armoniosa estructura social preestablecida en la que están acostumbrados a vivir los animales, se esconde una contradicción ineludible: los animales se dicen iguales, independientemente de la especie a la que pertenecen, pero no por ello se tratan de igual manera unos con otros. Cualquier similitud con nuestra realidad no es pura coincidencia.

 

“ […] Los animales se dicen iguales, independientemente de la especie a la que pertenecen, pero no por ello se tratan de igual manera unos con otros. Cualquier similitud con nuestra realidad no es pura coincidencia.”

 

Esto se debe a que, a pesar de estar habitada por animales, la ciudad de Zootopia funciona como un reflejo perfecto de nuestra imperfecta raza humana. Los animales del film tienen trabajos, visten ropa, usan smartphones, escuchan a la exótica cantante Gazelle (Shakira) y hasta incluso insultan cuando son multados por estacionar incorrectamente (la personificación de los animales en el film es uno de sus puntos más altos, exhibiendo una gran creatividad por parte de sus guionistas y haciendo uso además de numerosas e hilarantes referencias cómicas). Pero en el fondo de esta simpática sociedad, se esconde una inevitable desconfianza, incertidumbre y hasta incluso miedo de los habitantes de Zootopia respecto de sus co-ciudadanos.

 

Afortunadamente, el film se toma el trabajo de darnos no una mirada unilateral sobre el racismo y la discriminación, sino las dos caras de la misma moneda al incorporar la cosmovisión del otro protagonista del film, el zorro Nick Wilde (interpretado por el siempre genial Jason Bateman). Entonces, lo que en una primera instancia parecía ser meramente un relato de autosuperación de la protagonista débil -no por su personalidad, sino por su especie- logrando vencer la adversidad que le presentaban los más fuertes, el relato en cambio vira hacia algo muchísimo más interesante y valorable: escapando de cualquier tipo de cliché, el film nos regala una entretenida y profunda reflexión sobre los altos niveles de prejuicios existentes en nuestra sociedad.

 

“ […] Escapando de cualquier tipo de cliché, el film nos regala una entretenida y profunda reflexión sobre los altos niveles de prejuicios existentes en nuestra sociedad.”

 

Una apuesta sin dudas desafiante para Byron Howard (Enredados) y Rich Moore (Wreck-It-Ralph), los directores de “Zootopia” quienes enfrentaron la difícil tarea de obligarnos, como espectadores, a realizar una introspección y percatarnos -al igual que la querible oficial Hopps- de que vivimos en realidad en una sociedad arraigada por prejuicios infundados e inculcados por los medios y hasta incluso por nuestros propios (y sobreprotectores) padres. Entonces nuestra protagonista, venciendo sus prejuicios y confiando en aquél que es discriminado, logra resolver el misterio que subyace en nuestra xenófoba sociedad: “el mal” no siempre es cometido por aquel que por su aspecto, raza o antecedentes estamos acostumbrados a juzgar. Muchas veces hasta el más pequeño (y de apariencia inofensiva) de los seres es quien más mal le termina causando al mundo.

 

Resulta inevitable visualizar este hermoso film y no relacionarlo con las innecesarias y violentas represalias policiales hacia ciudadanos de raza negra en los Estados Unidos hace poco más de un año (en este sentido, no es coincidencia alguna la profesión de la protagonista del film), o incluso con el trágico evento ocurrido la semana pasada en una discoteca de Orlando donde cincuenta personas perdieron su vida y otras tantas fueron heridas por un estudiante norteamericano de ascendencia islámica. Al día siguiente de este inhumano evento, un hombre de gran elocuencia y fama emitió un tweet básicamente incentivando la discriminación de aquellas personas que, al igual que al asesino, practican cierto culto religioso o que provienen de determinada zona del planeta, ya que -según él- son estas personas las que ejercen el mal en el mundo. Sin embargo y como nos demuestra “Zootopia”, alguien debería decirle al Sr. Donald Trump -este hombre que detrás de su éxito y excesiva seguridad esconde una ideología digna de un dictador fascista- que es en realidad él quien está sembrando el terror entre los ciudadanos, señalando a quien es distinto como fuente de todo mal, similarmente a lo que les sucede a los animales de esta ciudad animada.

 

Como verán, el análisis de un film como “Zootopia” puede extrapolarse a múltiples ámbitos. Esto sucede porque no nos encontramos bajo ninguna circunstancia ante una más de tantas películas animadas que meramente desean entretener a un público infantil con espectaculares animaciones, mundos extravagantes e ingeniosos chistes. Hay algo de eso en el film, pero “Zootopia” es mucho más. Es una de las películas más valientes y autoconscientes de su tiempo, un afable relato que nos enseña que por más avanzados que creamos ser como raza y por más tecnología que tengamos al alcance de nuestras manos, hasta que no nos liberemos de los numerosos prejuicios que gobiernan nuestra sociedad, nunca terminaremos de evolucionar; contrariamente a los animales del film quienes, si bien reflejan nuestra imperfecta naturaleza humana, lograron -al fin y al cabo- vencer todo tipo de discriminación y, sobre todo, transmitirnos una valiosa lección. Ahora queda en nosotros aprenderla.

 

No dejen de ver “Zootopia” en Qubit.tv.
Notas relacionadas:

 

 

BAFICI [18]: “JeruZalem”

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Hay que ser muy desafortunado para irse de vacaciones a un país extranjero justo en el mismo día en que se desata un apocalipsis de proporciones bíblicas. Para nuestro disfrute como espectadores, esto es lo que le sucede a las ‘inocentes’ protagonistas de este entretenido film de origen israelí, proyectado en la 18va edición del BAFICI.

 

Dirigido por Yoav y Doron Paz, el film -de un gran atractivo turístico- podría ser incluido dentro de un posible subgénero llamado ‘terror en primera persona’, categoría que compartiría con films como la pionera “El proyecto de Blair Witch”, la sorpresiva “Cloverfield” y otras tantas películas realizadas con la técnica del ‘found footage’. “JeruZalem”, cuyo título también podría ser “Atrapadas en Jerusalem”, es una divertida y tensionante experiencia voyeurista en la cual visionamos todas las desgracias ocurridas a las protagonistas del film a través de los anteojos Google Glass de una de ellas.

 

El film se condice con la nueva tendencia mundial que gira en torno al uso de tecnología inmersiva (también conocida como Realidad Virtual, como la disfrutable en el Espacio Qubit del Centro Cultural Recoleta) y a films realizados con una estética muy similar a la de un videojuego, en la cual uno ‘ve todo a través de los ojos del protagonista’, por decirlo en pocas palabras. Existe incluso en “JeruZalem” una genial escena en la que el film literalmente se vuelve un videojuego, explicitando el claro e inevitable parentesco que el espectador reconoce. En un año en el que el film ruso “Hardcore Henry” -también filmado desde la subjetiva de su protagonista- causó un gran furor tras su estreno en el Festival de Toronto, no es casualidad alguna que veamos en este BAFICI [18] una película como “JeruZalem” que explora las posibilidades de este tipo de filmación, pero desde el género de terror y al mismo tiempo, aprovechando otras populares tendencias actuales tal como la constante interacción de los jóvenes con las redes sociales, un recurso que es utilizado brillantemente en el film como fuente de ‘comic reliefs’ (Ej: la ingeniosa escena sexual en la que saltan a la pantalla los mensajes del preocupado padre de la protagonista).

 

Con respecto a esto último, es necesario resaltar que uno de los mayores méritos del film es su adecuado y efectivo uso de la comedia. “JeruZalem” es sin dudas, un film de terror y suspenso, pero es también una hilarante comedia. En casos como la escena mencionada anteriormente o en cada una de las instancias en la que la protagonista comete un error y sus anteojos le dicen “FATAL ERROR”, hay una intención consciente por parte de los realizadores, de explicitar algunos de los inevitables clichés del género, que desencadena un inesperado -y gratificante- efecto de comicidad en el espectador. Es decir, la puesta en evidencia de la estupidez de los personajes -sin llegar a pasarse al lado de la parodia- y el hacer que éstos mismos digan ‘que estúpido plan’, genera un efecto irrisorio en el público conocedor del género, quien en cierto punto incluso llega a festejar las malas decisiones tomadas por los protagonistas. Esta apuesta de los realizadores por hacer un film de terror impregnado de comedia, si bien era muy riesgosa, fue llevada a cabo espléndidamente y es uno de los puntos más altos del film, en conjunto con la filmación de -por ejemplo- una fiesta en primera persona o la utilización del loquero como locación para una de las mejores escenas de suspenso del film.

Uno de los mayores méritos del film es su adecuado y efectivo uso de la comedia. ‘JeruZalem’ es sin dudas, un film de terror y suspenso, pero es también una hilarante comedia.

Lamentablemente, no todo es color de rosas para los Hermanos Paz ya que el film tiene efectivamente numerosas falencias tal como la insistente y poco sutil anticipación del evento apocalíptico o la utilización de efectos visuales de un nivel no muy elevado, pero sobre todo, la pésima caracterización e interpretación del personaje de Kevin, quien parece existir dentro del film meramente para generar (insatisfactoriamente) paranoia entre los otros personajes y para “vomitar” diálogos explicativos acerca de la trama sobrenatural que está ocurriendo.

 

A pesar de todo esto, uno sale de “JeruZalem” con un saldo muy positivo e inesperado. Gracias a logrados momentos de suspenso en los que se explota al máximo la ausencia de visión o el desconocimiento acerca de lo que está sucediendo como fuente de miedo, los directores del film han logrado darle una nueva vuelta de tuerca al subgénero iniciado en los noventa por “El proyecto Blair Witch”, tiñendolo de comedia y actualidad, resultando así en una emocionante experiencia percibida desde la angustiante inmovilidad  de la butaca en la que uno se encuentra sentado.

 

 

Notas relacionadas:

 

 

BAFICI [18]: “11 Minutes”

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El gran Orson Welles alguna vez dijo: “En el cine, el montaje no es un aspecto. Es el aspecto. Lo esencial es la duración de cada imagen y lo que sigue a cada imagen. Lo que le otorga al cine toda elocuencia es lo que se gesta en la sala de montaje”. Luego de asistir a una proyección del film “11 Minutes”, en el marco de la 18va edición del BAFICI, resulta casi imposible no relacionar la nueva obra de Jerzy Skolimowski con la frase adjudicada al director de “El Ciudadano”. Incluso se podría argumentar que el más reciente film del realizador polaco es indudablemente un claro ejemplo de que el cine es esencialmente montaje, y siendo este último -de acuerdo con Welles- el aspecto troncal del primero, entonces nos atreveremos a decir que “11 Minutes” es cine (montaje) en su estado más puro.

 

El nuevo film del director de “Essential Killing” gira en torno a una serie de diversas (y numerosas) historias que se desarrollan simultánea y paralelamente, en el centro de la ciudad de Varsovia, en el transcurso de tan sólo 11 minutos. Ante dicha premisa, uno podría pensar como espectador prejuicioso que Skolimowski -quien además escribió el guión del film- se enfrentaba, mínimamente, con un enorme desafío: sostener la tensión dramática a lo largo de los 81 minutos de duración del film, girando exclusivamente en torno a un espectro temporal tan reducido y limitante. Sin embargo, y para la grata sorpresa de los espectadores, el film no sólo logra mantener el suspenso y la progresión dramática a lo largo de todo su metraje, sino que además, lo realiza de tal magistral manera que uno no puede evitar estar ansiosamente sentado al borde de su butaca, esperando la épica conclusión de este increíble tour de force.

 

“El nuevo film del director de “Essential Killing” gira en torno a una serie de diversas (y numerosas) historias que se desarrollan simultánea y paralelamente, en el centro de la ciudad de Varsovia, en el transcurso de tan sólo 11 minutos.

 

Entre las herramientas de las cuales se provee Skolimowski para lograr tan admirable hazaña, figura una caracterización de los distintos personajes -desde el guión y casting- tan correcta que resulta imposible perder el hilo conductor de la historia de cada uno de ellos. Similarmente, el director también realiza un tratamiento -tanto visual como sonoro- del film, que hace que cada plano, cada pieza musical, capte férreamente la atención del público. Hay en “11 Minutes” un gran mérito en torno al diseño sonoro de la película y a las precisas posiciones de cámara desde las cuales el director elige contar las diversas historias. Sin embargo, aún no hemos mencionado aquella tarea -brillantemente llevada a cabo desde el montaje y desde su previa escritura en el guión- que hace que efectivamente el film se sostenga de principio a fin. Se trata de la dosificación de la información.

 

Si bien nadie que haya visto el film estaría en desacuerdo al decir que el mismo es una maestría de montaje alterno, cabe destacar que además existe en él un trabajo milimétrico sobre la cantidad -y calidad- de información que se le da paulatinamente al espectador a medida que avanza el relato. Dicho trabajo se remonta obligatoriamente al guión literario del film, que plantea -desde un comienzo- hasta qué momento llega una historia antes de cambiar a otra, cuánto llegamos a conocer a los personajes (lo suficiente como para interesarnos en ellos pero no tanto como para ya anticipar su accionar) antes de conocer a los demás, y finalmente, hasta qué punto podemos tolerar la asfixiante tensión de una escena antes de descomprimir con otra, volver a construir desde cero y así sucesivamente hasta generar no una, sino numerosas bolas de nieve las cuales avanzan firme y rápidamente por la empinada montaña que es el montaje del film, anticipando así la llegada de un épico y explosivo clímax, el cual -una vez que llega- no decepciona en lo absoluto.

 

Pero como si ello no fuera poco -bajo ninguna circunstancia lo es-, una vez ocurrido el tan ansiado clímax, el director aún tiene más para ofrecernos: se trata de una conclusión que de ser descrita como ‘excelente’, sería faltarle el respeto. El film cierra con una pequeña semilla que se fue plantando progresivamente a lo largo de todo el relato, pero que nosotros, embadurnados por la orgásmica tensión del film, dejamos pasar inconscientemente, tan solo para dejarnos sorprender una vez más por lo que posiblemente sea -me atrevo a decir-, uno de los mejores films del año y sin lugar a dudas, una de las experiencias más cinematográficamente gratificantes que nos ha regalado esta nueva edición del BAFICI.

 

 

Notas relacionadas:

 

 

Victoria, paranoia y Berlín

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Llama poderosamente la atención que un film del calibre de Victoria no haya tenido mayor repercusión que algunos premios menores en su país de origen, Alemania, luego de su estreno en febrero de 2015. En Argentina, la última película del actor y cineasta alemán Sebastian Schipper, se estrenó en la competencia Vanguardia y Género del 17º BAFICI y hoy felizmente ya fue incorporada al catálogo de Qubit, pocos meses después de su estreno comercial en salas, en octubre de 2015.

 

Cualquier ser humano racional con una pizca de sensibilidad estética no puede dejar de apreciar sus méritos. El film consta de un sólo plano secuencia durante sus casi dos horas y media de vida. Sin embargo Victoria es una gran película no sólo por su innegable proeza técnica, sino además por su sorprendente precisión para manejar los climas sumamente versátiles que la animan. Esto último, en gran parte mérito de la preciosa interpretación de su protagonista, la joven actriz española Laia Costa, y del impecable trabajo de su camarógrafo y director de fotografía Sturla Brandth Grøvlen.

 

Victoria es una gran película no sólo por su innegable proeza técnica, sino además por su sorprendente precisión para manejar los climas sumamente versátiles que la animan.

 

Lejos de intentar seducirnos con impactantes vueltas de tuerca, el film alemán, cuyo guión apenas superó las diez páginas, trabaja el suspenso por intensidades a través del cuerpo de sus actores. Con personajes sombríos y enigmáticos, en el estupendo marco escenográfico que provee la imponente Berlín, su misterio se desdobla poco a poco en secuencias de una desesperante cotidianidad nocturna al borde del colapso. De ésta manera, Schipper logra sostener la tensión hasta el final. Y todo sin depender de elementos externos que por regla general frustran el curso natural de la acción, ésto es, su duración. El film no necesita de música incidental (los momentos selectos en los que apela a ella su función resulta más bien atmosférica) ni de artilugios de montaje para enfatizar los acontecimientos. En Victoria los elementos fluyen y colisionan por peso propio.

 

La interpretación de la joven Laia Costa merece un párrafo aparte. Sin haber representado grandes papeles en su incipiente carrera, su impronta en Victoria es deslumbrante y durante toda la película su personaje constituye el vehículo de la paranoia que se respira como azufre. Remanso y abismo, la joven española nos arrastra por una corriente de indeterminación donde los roles de víctima y cómplice se intercambian al infinito.

 

Si bien lleva el nombre de su protagonista, Victoria no es un “boy meets girl” devenido thriller, tampoco es un mero raconto de las experiencias fatídicas de una noche de juerga, ni las desventuras de una chica solitaria en una tierra desconocida. Con todo, el film de Schipper es también el retrato de una criatura desde sus mismas entrañas. La criatura en cuestión es de cemento y se llama Berlín, que mágica y embustera, gruñe y reclama su papel protagónico desde el inicio. Porque más allá de la historia que viven sus personajes, Victoria es un film generacional. Imagen viva de una ciudad y de las personas que la habitan desde la perspectiva de quien conoce a la perfección sus parajes más recónditos y oscuros.

 

Con la arriesgada Victoria, Schipper (si no lo conocés lo podés ver en su faceta actoral como protagonista en el drama ‘Tres’ de Tom Tykwer, también disponible en Qubit) logra inscribirse como autor en nuestra siempre cambiante nueva era del cine marcada por la irrupción del digital, que ya domina la escena contemporánea. Contra todos los nostálgicos y pesimistas que predican el fin de un arte que apenas cuenta con poco más de cien años de edad, Victoria colabora con estilo y virtuosismo en la convicción de que nuestro querido séptimo arte está más vivo que nunca. Gracias a las nuevas tecnologías que facilitan la producción de películas independientes (y su posterior exhibición en múltiples medios), podemos disfrutar cada vez más de un cine diferente. Un cine vivo y osado que no debe rendir cuentas a nadie. Capaz de crear monstruos sin efectos especiales, capaz de conmover y seducir sin artimañas. En resumidas cuentas, un cine que no pretende decirnos cómo debe ser el mundo ni cómo debemos comportarnos frente a él. Por el contrario, abrazamos este cine que nos pone cara a cara con un recorte del mundo, rostro esquivo y muchas veces incómodo, pero decidido a librar la batalla por nuevos horizontes estéticos.

 

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Joven y bella 

El amante 

La vida de adele 

Scorsese + Stones = una fórmula infalible

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Febrero de 2016 será recordado como ‘el mes Stone’. En él, coincidieron dos eventos de extrema relevancia para los amantes del buen rock y el mejor cine: la llegada de la banda liderada por Mick Jagger a la Argentina -como parte de su Olé! Latin American Tour-, y el estreno de la serie de HBO, Vinyl, creada y producida por el propio Jagger, en compañía de uno de sus más cercanos y viejos aliados: Martin Scorsese.

 

El famoso director tiene una íntima relación con los Rolling Stones que se remonta hacia comienzos de los setenta, esa inolvidable época musical que aparece tan excelentemente representada en la serie Vinyl. Los Stones musicalizaron algunas de las mejores secuencias de la filmografía de Scorsese, entre ellas la grandiosa entrada de Johnny Boy -interpretado por Robert De Niro- a un bar, al ritmo de Jumpin’ Jack Flash en la genial Calles Salvajes. Imposible evitar mencionar también las tres instancias en que el director neoyorkino implementó Gimme Shelter -dicho sea de paso, uno de los momentos más memorables de los increíbles recitales que los Stones dieron en el Estadio Único de La Plata- en tres de las mejores películas de su obra: Casino, Buenos Muchachos y Los Infiltrados.

 

“El famoso director tiene una íntima relación con los Rolling Stones que se remonta hacia comienzos de los setenta, esa inolvidable época musical que aparece tan excelentemente representada en la serie Vinyl.”

 

Asimismo, cómo olvidar el excitante y emotivo documental que fue Shine A Light, film que Scorsese rodó en el 2008 sobre los conciertos que Keith Richards y compañía dieron en el Beacon Theatre. El film recrea un recital como nunca antes fue visto, teletransportando al espectador a dicho tiempo y lugar, sin que sea consciente de dicho viaje, ya que se está dejando llevar por el rock en su estado más puro y las deslumbrantes imágenes que sólo un director como Scorsese puede orquestar para inmortalizarlo.

 

Similarmente sucede en la más reciente creación del director de Taxi Driver. La serie Vinyl -escrita también por Terence Winter, responsable del anterior proyecto televisivo de Scorsese: Boardwalk Empire– es un adrenalínico viaje a una de las mejores décadas de la música. Desde su capítulo piloto de casi dos horas -dirigido por el propio Scorsese- suenan Led Zeppelin, Bo Diddley, Black Sabbath, James Brown y Chuck Berry, en lo que promete ser LA serie del rock n’ roll. Algunos críticos ya la llaman ‘la Game of Thrones de la música’.

 

Habiendo vivido en carne propia aquella década de drogas, sexo y rock, Scorsese nos regala un producto televisivo sin igual, protagonizado por el brillante y subvalorado Bobby Cannavale, junto a la hermosa Olivia Wilde como su esposa, James ‘el hijo de Mick’ Jagger como el líder incorregible de una banda punk y Ray Romano, quien se destaca en un registro muy diferente al de Everybody Loves Raymond, sitcom que marcó su carrera.

 

Para concluir, resulta irrefutable decir que cada vez que Martin Scorsese y los Rolling Stones se reúnen, nace un producto cinematográfico sin igual. Ambos representan al cine y a la música en su máxima expresión. Su último encuentro en la serie Vinyl, no escapa la regla: la misma es el imperdible fruto de la comunión entre un autor y una banda cuyas vidas, carreras y obra fueron cortadas con la misma tijera: el rock.

 

 

No dejes de disfrutar en Qubit de Shine a Light y otros grandes hitos de la filmografía de Martin Scorsese como Buenos Muchachos, Casino, Los infiltrados, La isla siniestra, Pandillas de Nueva York, La invención de Hugo Cabret y El Aviador, entre otros.

 

Notas relacionadas:

SECUELA: LA EPIDEMIA DE LA COMEDIA NORTEAMERICANA

TRES DEL PRIMO VINNY

THE HATEFUL OSCARS: SOBRE TARANTINO Y EL PREMIO DE LA ACADEMIA

 

Secuela: la epidemia de la comedia norteamericana

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Luego de una espera de exactamente quince años, finalmente ha regresado a la pantalla grande el modelo más estúpido y gracioso del mundo: Derek Zoolander. Sin embargo, dicho regreso (nuevamente dirigido y protagonizado por Ben Stiller) no sólo no está a la altura del film original, sino que -al igual que la gran mayoría de las secuelas cómicas del último tiempo- deja en el espectador una sensación cercana a la decepción.

 

Uno podría preguntarse si dicho fenómeno aplica exclusivamente a Zoolander 2, sin embargo, como dijo un espectador conformista a la salida de una función de dicho film: “Está bien, es una secuela. ¿Qué podés esperar de una secuela? Nunca son buenas!”. Dejando de lado el fatalismo de dicha cita, creo que a pesar de ello, dicho espectador tiene cierto grado de razón, ya que si bien su declaración no aplica para grandes films como El Padrino II, Shrek 2, El Imperio Contraataca y The Raid 2: Berendal (por citar tan sólo un par de diversos ejemplos); sí aplica para la comedia norteamericana actual.

 

En Hollywood nadie está a salvo de una secuela. Ni siquiera el clásico ochentoso Top Gun, cuyo proyecto de continuación fue suspendido tras la muerte de su director Tony Scott, para luego ser reanudado al poco tiempo por el propio Tom Cruise. Nadie está a salvo de las secuelas. Menos aún la exitosa y popular comedia norteamericana. En el último tiempo se han producido, casi mecánicamente, secuelas innecesarias (muy pocas veces lo son) de grandes comedias de culto. Entre ellas, Anchorman: La leyenda de Ron Burgundy, Tonto y Retonto y Zoolander, en tan sólo los últimos tres años.

 

“Nadie está a salvo de las secuelas. Menos aún la exitosa y popular comedia norteamericana.”

 

El problema de dichas secuelas es que, en su intento por agradar al público y recordarle lo genial que fue el film original, terminan replicando aspectos superficiales de éste último, en lugar de ofrecer un producto nuevo, original y entretenido que mantenga su esencia, la cual parecen perder de vista. Los guionistas y directores caen entonces en un burdo ‘copy-paste’ de aquellos chistes, momentos, secuencias o incluso tramas que funcionaron originalmente e intentan incorporarlos -forzosa e incorrectamente- en las secuelas de estos films. Teniendo la oportunidad de revisitar, casi veinte años después, a un querido y recordado personaje, trayéndolo a la actualidad, obligándolo a adaptarse a este mundo tan distinto y dándonos a conocer aspectos de su vida aún no explorados, Hollywood en cambio decide facilitar su propio trabajo y meramente ‘refritar’ aquellas geniales comedias de los noventa y principios de los 2000.

 

He allí la razón por la que salimos decepcionados de la sala luego de ver alguno de los films mencionados: en su intento por replicar ‘lo gracioso y memorable’ de las películas originales, los realizadores nos regalan una versión mediocre y actualizada de esas joyas cinematográficas, ahora transformadas en secuelas predecibles, facilistas e intrascendentes. Todo lo contrario a lo que fueron los films que las originaron.

 

Ese es el caso de Zoolander 2, donde obviamente, uno como espectador no puede evitar reírse con la imbecilidad de Ben Stiller, el carisma de Owen Wilson o el legendario Mugatu de Will Ferrell, quien se roba cada escena desde que aparece (bastante tarde) en el film. Pero dicha risa no es una carcajada, es una simple sonrisa nostálgica que nos recuerda todo aquello que era el film original y que la secuela no llega a ser. El mayor ejemplo de este fenómeno es la odiosa secuela de ¿Qué pasó ayer? en la cual parece que su director -Todd Phillips- tan sólo se tomó el trabajo de cambiar el escenario del film, pasando de Las Vegas a Bangkok, dejando intacto absolutamente el resto de la estructura del film.

 

En el caso de Zoolander 2, el film no llega a dicho extremo -gracias a Dios- sin embargo, el film no puede evitar caer en la repetición de la inolvidable secuencia del orange mocha frappuccino, la orgía, los innumerables cameos, el café caliente de Mugatu, ‘el momento Bowie’ y muchos más; haciendo que el espectador pueda anticipar casi todos los chistes del film -como sucedía también en la secuela de Anchorman pero no tanto en Tonto y retonto 2, donde Jim Carrey y Jeff Daniels salieron apenas más airosos que el famoso grupo de periodistas del Canal 5.

 

Donde mejor funciona el nuevo film de Derek y Hansel es cuando los guionistas deciden dejar de lado, tan sólo por unos instantes, al film del 2001 e intentan innovar con ricos e inesperados chistes, que funcionan y son gratamente bienvenidos. Lamentablemente, dichos momentos están lejos de ser la totalidad de la película. Una película que -al igual que su antecesora- se propone parodiar y ridiculizar al superficial y banal mundo del modelaje, pero que a diferencia de aquella, aquí la película se vuelve exactamente aquello que se propone criticar.

 

Ojala algún día, Hollywood abandone este modus operandi, mecánico e industrial, de producir secuelas insignificantes e intente -en cambio- dejarnos sorprender por nuevos personajes, tramas y momentos irrisorios que, sin desprenderse del film original, puedan prescindir de depender exclusivamente de él para hacernos reír.

 

No dejes de ver en Qubit algunas de las excelentes películas aquí mencionadas: Zoolander, El reportero: La leyenda de Ron Burgundy y Tonto y Retonto.

 

 

 

The Hateful Oscars: sobre Tarantino y el premio de la Academia

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La semana pasada ocurrieron dos eventos de gran relevancia para el mundo cinematográfico: por un lado, el estreno en la Argentina de la nueva película de Quentin Tarantino, “The Hateful Eight”; y por el otro, el anuncio de los films nominados para la 88va edición de los premios de la Academia de Cine de Estados Unidos, los Academy Awards, popularmente conocidos como ‘los Oscars’.

 

En ediciones anteriores, tanto “Bastardos sin gloria” como “Django sin cadenas” -los últimos films del director- fueron nominados en varias de las categorías más prestigiosas de la ceremonia. En el caso del primero, “Bastardos…” obtuvo ocho nominaciones -entre ellas Mejor película, guión y director- de las cuales sólo sería premiado por una de ellas: mejor actor de reparto para Christoph Waltz. Similarmente, el western protagonizado por Jamie Foxx estuvo nominado en cinco categorías, nuevamente para mejor película y mejor guión pero sorprendentemente no para mejor dirección. A pesar de ello, Quentin se llevó a casa su segundo oscar a mejor guión original, al igual que Waltz, quien fue galardonado por segundo vez en la misma categoría actoral.

 

Con dichos antecedentes y la enorme expectativa generada por el estreno de “The Hateful Eight”, resultaba altamente predecible que la octava película de Quentin Tarantino estaría entre las mejores películas del año, el día jueves 14 de enero cuando las nominaciones de los Oscars fueron anunciadas. He allí la amarga sorpresa que se llevó el mundo cinéfilo cuando el film recibió tan sólo tres nominaciones, ninguna de ellas siendo de las categorías troncales de la ceremonia: mejor banda sonora, fotografía y actriz de reparto.

 

En una primer instancia -e inocentemente- pensamos: ‘tal vez el film no esté a la altura de los anteriores del director y por ello no fue nominado’. Un razonamiento totalmente lógico, sin embargo, la realidad no puede estar más alejada de él. Tras un primer visionado, uno se percata que “The Hateful Eight” es uno de los mejores films realizados por Tarantino. Es una magnífica experiencia cinematográfica donde el director despliega su característico talento para escribir diálogos y su enorme capacidad para dirigir actores -para quienes aún no lo vieron, el film es un espectáculo casi teatral, claustrofóbico y visceral, de casi tres horas sobre un grupo de despreciables personajes encerrados en una cabaña en medio de una peligrosa tormenta.

 

“The Hateful Eight es uno de los mejores films realizados por Tarantino.”

 

Entonces, si este genial film que referencia grandes clásicos como “El Gran Silencio” de Corbucci, “8 a la deriva” de Hitchcock, y hasta “La Cosa” de Carpenter (de la cual incluso toma prestada una canción, también compuesta por Morricone), no fue nominado en las categorías ‘pesadas’ de los Oscars, la razón debe residir en otro lugar. Consecuentemente, podríamos elaborar como segunda hipótesis, que “The Hateful Eight” no fue incluida entre las nominadas a dichos premios ya que hay ‘mejores’ competidoras para los mismos.

 

Nuevamente, dicha hipótesis es errónea, ya que nos encontramos ante un ente que premia films en base a la votación de miles de personas que parecen votar sin haberlos visto o, peor aún, habiéndolos visto y teniendo entonces un pésimo criterio para juzgarlos. Algunos ejemplos históricos me ayudarán a explicar este punto. La Academia de Cine es aquella que decidió que Al Pacino no merecía una nominación como mejor actor por “Scarface”; la misma academia que decidió que la mejor película de 1999 era la detestable “Shakespeare Apasionado” en lugar del adrenalínico retrato de la Segunda Guerra Mundial que fue “Rescatando al Soldado Ryan”. Esa misma institución que nos quiso hacer creer que “Gravedad” fue una buena película o que la efectista “Birdman” merecía ganar por sobre la excelente “Boyhood” o incluso, que Aaron Sorkin no es merecedor de una nominación por su guión de “Steve Jobs”, probablemente uno de los mejores biopics jamás escritos.

Teniendo esto en cuenta, no debería sorprendernos que la última obra maestra del director de “Kill Bill” haya sido ignorada por dicha institución, que en cambio eligió films como la condescendiente y aburrida “La Gran Apuesta” o porqué no, películas como “Mad Max” y “The Martian”, que son buenos films pero que no están a la altura de algunos de los excluídos de este año, como “The Hateful Eight”, “Sicario” de Denis Villeneuve, “Beasts of no nation” de Cary Fukunaga o incluso, “Ex Machina”, del opera primista Alex Garland.

 

Entonces, ¿por qué es que nos indigna que este brillante film se haya quedado afuera del premio más prestigioso de Hollywood? Porque justamente, desde pequeños la meca del cine norteamericano nos ha invitado a creer en el final feliz y en que los buenos siempre ganan. Pero, al igual que las películas, eso es una construcción, es falso, irreal. Sin caer en el facilista “está todo arreglado”, no debemos dejarnos engañar por esta institución humana e imperfecta que pretende defender el mejor cine -ese que lleva a cabo Quentin Tarantino- pero que en cambio, premia lo etéreo, lo olvidable y lo tibio del cine actual. Todo aquello que “The Hateful Eight” no es. Siendo así, Tarantino debería sentirse orgulloso de no estar nominado, llevando entonces su ausencia en las categorías de mejor director, guionista y mejor película, no como una mancha sino como una medalla de honor en su impecable carrera cinematográfica.

 

Disfrutá de su brillante filmografia en Qubit.tv: Perros de la calle, Tiempos violentos, Jackie Brown, Kill Bill Vol 1, Kill Bill, la venganza: Volumen II, Bastardos sin gloria.

 

Notas relacionadas:

Celebrities pinchadas contra un tablero

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Nobleza obliga: hace un tiempo despotricábamos contra David Cronenberg en este blog. En los último años el canadiense pareció agotar su veta creativa, como si estuviera a punto de quedarse sin cuerda. Pero los maestros son así, de golpe se iluminan y sacan de la galera una joyita como Polvo de estrellas (Maps to the Stars, 2014) y hay que rendirse a la evidencia: otros casos parecidos son los de Scorsese con El lobo de Wall Street y, un poco menos, Woody Allen con Blue Jasmine.  Esto no significa que súbitamente hayan reencontrado la buena senda (de hecho, Woody Allen hizo enseguida otro de sus engendros turísticos) pero bueno, la esperanza nunca se pierde.

 

“Los maestros son así, de golpe se iluminan y sacan de la galera una joyita como Polvo de estrellas y hay que rendirse a la evidencia: otros casos parecidos son los de Scorsese con El lobo de Wall Street y, un poco menos, Woody Allen con Blue Jasmine.”

 

Polvo de estrellas no obtuvo ninguna nominación al Oscar este año, una injusticia que se potencia por el hecho de los premios se los haya llevado Birdman, otra película sobre el ego de los actores que, la verdad, no merece ni compartir párrafo con ésta. Pero era obvio que la “Academia” no iba a festejar una comedia negrísima que le pega a Hollywood donde más le duele, como no se veía por lo menos desde la noventosa y multitudinaria The Player de Robert Altman. En realidad, la ferocidad que late bajo la mirada de entomólogo de Cronenberg recuerda, más que a otras películas sobre el cine, al vitriolo con que éste suele mirar a la televisión: por ejemplo en Primicia mortal (Nightcrawler), otra película de 2014 que no ganó ningún Oscar y que haría un interesante doble programa con Polvo de estrellas.

 

La película funciona como un mosaico de personajes cuyas relaciones se van develando gradualmente, y deriva entre la sátira de la vida actoral –ahí está Julianne Moore como una actriz “un poco vieja” sucumbiendo a su neurosis– y otro tono más oscuro, relacionado con la familia del “gurú” que interpreta John Cusack. Conforme pasamos de una historia a otra, Cronenberg circula con fluidez entre ambos tonos y así como deja a los actores más experimentados expresar sus conflictos, dirigiéndose más o menos ellos mismos –Moore entrega una composición soberbia en su patetismo–, maneja a los más jóvenes con ese estilo inexpresivo, casi recitado, que patentara en sus films de género.  Esto no resulta una desventaja, como sí lo era por ejemplo en Cosmópolis, sino que añade un plus siniestro a un guión de por sí retorcido, cortesía de Bruce Wagner (un ex discípulo de Castaneda que escribiera en los ochenta Escenas de la lucha de sexos en Beverly Hills, de Paul Bartel). En particular hay un niño actor descarriado –quizá inspirado en Macaulay Culkin– que se mueve en este registro y cuyas intervenciones hielan la sangre. Debajo de la burla a Hollywood corre una historia de fantasmas… y algunos de ellos son los propios personajes, que la cámara observa como si fueran mariposas pinchadas en un tablero.

 

No conviene adelantar mucho más, pero a medida que el film se acerca a su conclusión se hace evidente que Cronenberg ha vuelto a la senda que había abandonado hace más de una década, quizá buscando otra clase de público; y así no sólo ha recuperado carácter, sino que ha realizado su mejor película desde Festín desnudo. Es que Polvo de estrellas es en realidad un proyecto que llevaba años en el cajón; dicen que la luz verde llegó finalmente al abrochar en el reparto a Robert Pattinson, esa especie de Diego Ramos “de allá” cuya fantasmal expresividad fue ampliamente conocida en la saga de Crepúsculo. Dado que uno de los temas de Polvo de estrellas es la diferencia entre éxito y talento, que Pattinson haya hecho posible esta película sería la ironía suprema, suerte de revancha de un Hollywood que estaba a punto de ser apuñalado por la espalda.