Los puentes de Madison: Queremos tanto a Clint

Clint Eastwood

A estas alturas deben ser pocos los que recuerdan al gran Clint Eastwood cuando era un galancito de televisión, ese actor de ojos azules y sin arrugas que también cantaba. Hoy Clint es una leyenda del cine y sus obras nos muestran a un protagonista más bien maduro, que en los últimos años ha girado hacia la comedia (en especial a partir de su personaje en Gran Torino). Tal vez haya más gente que recuerda a Meryl Streep sin arrugas, antes de que se convirtiera en esa leyenda menos filosa, más carnal y siempre simpática que se animó hasta a bailar en jardineros de jean por una isla griega. Meryl es una institución del cine, pero no es lo que uno llamaría un sex symbol. La pareja, entonces, parece improbable: el viejo seco (más conocido por hacer películas “para hombres” como spaghetti westerns y Harry el Sucio) y la actriz dramática en una película romántica. Una obra maestra.

La historia de Los puentes de Madison es una historia de amor improbable, llena de secretos. Lo que vemos cuando empezamos a ver la película es, literalmente, el revelamiento de un secreto: muerta su madre (suponemos una Meryl Streep todavía más arrugada y viuda), sus hijos empiezan a ordenar sus cosas y se cruzan con la confesión de la historia que vamos a descrubrir. ¿Había un rincón más inesperado para encontrar esta historia de grandes pasiones? ¿Quién hubiera ido a buscar personajes exóticos y amores contrariados en una casita de pueblo perdida en medio del campo? ¿Cómo podíamos suponer que esa madre (a la que no vemos, pero que conocemos en pocos trazos al ver su casa, sus cosas y sus hijos) escondía algo como Los puentes de Madison?

Una de las ideas más bellas que esconde esta película de Eastwood es la de acercar el melodrama (siempre el Eastwood clásico) a una vida de lo más rutinaria. El secreto está en los detalles, en saber buscar y saber mostrar los pequeños gestos que podemos encontrar en cualquier parte y que, bien vistos, revelan un mundo. ¿Cómo nadie en esa familia llegó a conocer nunca la historia que compone Los puentes de Madison? Porque ninguno de nosotros la habría encontrado, enterrada (inesperada) en el fondo de lo más mundano. Un ama de casa puede esconder una gran pasión (así como Los puentes de Madison esconde una de las mejores actuaciones de Eastwood), pero necesitamos que venga alguien como Clint para mostrarlo.

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