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5 cosas que no sabías sobre La naranja mecánica

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La ultraviolencia, las mágicas notas de Ludwig Van y los droogs de Alex llegaron al catálogo de QubitTV; una gran incorporación, digna de ser celebrada. ¿De qué manera? Con un listado de 5 curiosidades que —probablemente— no sepan sobre la obra maestra de Stanley Kubrick. Aquí van:

1) Los Stones mecánicos

Como es sabido, La naranja mecánica está basada en la novela homónima de Anthony Burgess, pero sus derechos pasaron por unas cuantas manos antes de llegar a las de Kubrick. Las primeras fueron nada más y nada menos que las de Mick Jagger, quien le compró los derechos a Burgess por tan sólo $500 dólares en un momento en el que éste necesitaba el efectivo. El líder de Los Stones planeaba adaptar la novela consigo mismo en el papel de Alex y Ron Wood, Keith Richards y Charlie Watts como sus violentos secuaces. Eventualmente, y para tristeza de muchos, Mick desistió de la idea y volvió a vender los derechos (aunque por un monto mucho mayor). Recién fue en 1964, durante el rodaje de Dr. Insólito, que el guionista Terry Southern le recomendó la novela a Kubrick. Hipnotizado por ella, el director la leyó de corrido ¡dos veces! y se aseguró los derechos para su adaptación. El resto es historia.

rolling stones

¿Lo imaginan a Mick Jagger sometiéndose al Método Ludovico?


2) Malcolm “Forrest Gump” McDowell

Que Kubrick era un gran ajedrecista no es novedad alguna. Desde sus épocas ganando monedas en las plazas de Washington hasta los rodajes de Dr. Insólito y El resplandor (en los que humilló por igual a George C. Scott y a Jack Nicholson), su pasión por el ajedrez no tenía igual. El protagonista de La naranja mecánica, Malcolm McDowell, también fue víctima de su talento para el deporte. Pero, tras perder, McDowell le propuso otro juego a Stanley: deseoso de estirar las piernas entre los impases del rodaje, el actor se apropió de una mesa de ping-pong y desafió al director. Para alegría suya, Kubrick jamás pudo ganarle, aunque se vengó de él descontándole de su salario las horas de rodaje que se pasaron jugando. Como dice el dicho, el director siempre tiene la razón.

stanley kubrick

McDowell y Kubrick en un impasse del rodaje, cuando el actor aún no sabía que derrotarlo en el ping-pong le iba a costar unas buenas libras.


3) Stanley “el hombre orquesta” Kubrick

Otra dato más que conocido sobre la vida de Kubrick es su obsesión por controlar hasta el más mínimo detalle de sus producciones, incluyendo su montaje. Hasta el día de hoy, Kubrick es uno de los pocos directores que —exceptuando el caso de Espartaco— pudo retener el derecho al corte final de sus films. Particularmente en el caso de La naranja…, su primer corte de la película duraba, aproximadamente, unas cuatro horas. Disconforme con el resultado y sin ánimos de abusar de su derecho (o provocar a los productores), contrató a varios asistentes para que lo ayudaran a recortar el material. Luego de varias semanas, lograron un corte de un poco más de dos horas. Satisfecho, Kubrick dio por cerrado el montaje y, para sorpresa de los asistentes, les ordenó destruir todo el material desechado. Adiós a los extras del DVD.


4) Gene “el ofendido” Kelly

La escena de la violación, en la que Alex interpreta la famosa “Cantando bajo la lluvia” mientras somete a la esposa del escritor, es —sin dudas— una de las más memorables del film. Sin embargo, la historia de su origen no es tan conocida. Aparentemente, Kubrick ensayó la escena durante unos cuatro días sin lograr el resultado deseado. Eventualmente, le propuso a McDowell que cante y baile alguna canción durante la escena y, como la única letra que el actor sabía era la del clásico protagonizado por Gene Kelly, decidió improvisar con ella. Conforme, Kubrick rodó la escena y mandó a comprar los derechos de la canción para poder usarla. Pero esto no terminó allí… años más tarde, McDowell se cruzaría con el mismísimo Kelly en una fiesta y, para tristeza suya, éste se negó a saludarlo. Según dicen, nunca superó la ofensa que significó para él que usaran esa bella canción para una escena tan cruenta. A llorar a la iglesia, Gene.


5) Sergio “el egoísta” Leone

Para la banda sonora del film, Kubrick tenía en mente a uno de los más grandes compositores de la historia del cine: Ennio Morricone. No obstante, tuvo la pésima idea de, en lugar de contactarlo directamente, hacerlo a través de su más frecuente colaborador: Sergio Leone. Esperanzado con que Morricone estaría libre tras Los héroes de Mesa Verde, Kubrick le preguntó a Leone si podría prestarle al compositor para su nuevo film, pero el director de El bueno, el malo y el feo le negó la posibilidad, alegando que Ennio aún no había terminado su trabajo. Una gran mentira que Morricone tristemente descubriría años más tarde. De hecho, el músico sostiene que, hasta el día de hoy, no haber podido trabajar con Kubrick es una de las penas más grandes de su carrera. Maldito seas, Leone.

sergio leone

“No, Kubrick. Ennio es mío y sólo mío… bueno, también de De Palma”.

 


La naranja mecánica y otras tantas películas de Stanley Kubrick te esperan en QubitTV.


 

2 Replies to “5 cosas que no sabías sobre La naranja mecánica”

  1. María Laura dice:

    Gracias por esta información, no sabía esto!
    Ma. Laura

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