fbpx

5 motivos para apreciar la poética en el cine de Andréi Tarkovski

CuriosidadesNotaspeliculas

Written by:

Como espectadores, el cine nos lleva a viajar hacia emociones profundas y también reflexionar sobre ideas y sobre nuestra propia existencia. Así lo concebía Andréi Tarkovski y aquí vamos a darte las herramientas para que disfrutes más su obra.

Con una corta carrera cinematográfica, Andréi Tarkovski se convirtió en el cineasta ruso más influyente de su tiempo. Su visión acerca del séptimo arte y cómo concebirlo lo llevó también a que su figura fuera perseguida por el gobierno de la entonces Unión Soviética.

Hay un antes y un después en la vida y filmografía de Tarkovski. La primera etapa que abarca su infancia, formación y primeros pasos y, la segunda, en el exilio donde su obra fue mutando, creciendo y evolucionando a través de las vivencias, recuerdos y emociones del realizador convirtiéndose en un cine más autorreferencial. Compartimos la concepción del cine de Tarkovski, la cual bien explica en su libro “Esculpiendo el tiempo” y que trataremos de sintetizar para que puedan apreciar al máximo su obra.


El espectador como co-autor

Para Tarkovski una película bien hecha era un producto inacabado. Su teoría del “Encadenamiento Asociativo” enfatiza que el Director del film es el último filtro en el proceso cinematográfico. A través del montaje, el público entrará a la dinámica que se les está narrando. Mientras que el realizador, como autor de la obra, debe sincerarse con sí mismo y sustraer los recuerdos. Sólo así el espectador sentirá sensaciones y emociones similares a las que el realizador impregnó en su film.

Andréi Tarkovsky

Fotograma del film Nostalgia

La puesta en escena

El realizador era un obsesivo en el campo laboral. La minuciosidad de elaborar un plano era fundamental, al punto de que una de sus frases fue “El cine nace durante el rodaje y existe dentro del plano”. Un claro ejemplo de ello es el de la puesta en escena en profundidad, oponiendo un personaje en primer plano y otro en movimiento en el fondo, dando así una sensación tridimensional y de mucho énfasis en (muchos casos) la soledad del primero.

El Espejo

Algunos fotogramas de la escena de El Espejo en la que vemos la puesta en escena mencionada anteriormente

 

El tiempo en el plano

Para Tarkovski el factor dominante y todopoderoso del cine es el ritmo. No por el montaje, sino por el flujo de tiempo dentro del plano. Para el realizador, el tiempo debe ser manejado a piacere para transmitir emociones.

Son usuales y marca registrada los planos secuencia con travelling de “ida y vuelta” de sus personajes. En éstos son los personajes los que marcan el tiempo de la narración, no el montaje. También para acercarnos/alejarnos a un rostro y hacernos descubrir algo que no habíamos sospechado o percibido anteriormente.

Además, los planos generales abundan en su filmografía, en los que el espacio completo que deja ver a los personajes de cuerpo entero logran hacernos vislumbrar las acciones de una forma más fluida, realista.

Escena de Nostalgia en la que el personaje marca el compás de la escena

La música

A mí lo que más me convence es un método en que la música surja casi como un estribillo poético (…) En el fondo yo tiendo a pensar que el mundo ya suena de por sí muy bien y que el cine en realidad no necesita música”.

Para Andréi la música era efectista cuando las imágenes no lograban su cometido. Sin embargo, si bien no era habitual la banda de sonido en sus films, sí apreciaba la música electrónica como recurso, ya que creía que era lo más parecido al sonido de la naturaleza.

Bien sabemos que en sus películas también abunda el sonido del agua como método para reforzar eso que se cuenta con imágenes.

 

Los temas recurrentes

El cine de Tarkovski está supeditado a sus vivencias, como dijimos anteriormente. Por esto, en los films del ruso veremos como temas determinantes a la infancia añorada, la casa de campo (el propio Andréi vivió en una “dacha”, que es una casa de campo característica del paisaje soviético); a la naturaleza como elemento infiriente en el relato, principalmente el agua, como anticipamos. Dicho elemento muchas veces adquiere la importancia de la anunciación de un hecho decisivo, como simple filtración en un techo o un río que inunda.

El mundo onírico también es un tema preponderante en su filmografía, recurriendo a sus propios sueños, adaptándolos para la trama y para el personaje en cuestión.

Así también, el sacrificio (la temática que ahonda en un viaje iniciático) es a lo que más recurría Tarkovski. En sus propias palabras:

“Es fácil responder, sin rodeos, a la pregunta de qué es lo que me fascinaba en el tema del sacrificio. A mí, como persona con convicciones religiosas, me interesa sobre todo alguien capaz de entregarse en sacrificio, ya sea por un principio espiritual, ya sea para salvarse a sí mismo, o por ambos motivos. Un paso así presupone apartarse radicalmente de toda intención primaria y egoísta (…) ha quedado libre del mundo material y de sus leyes.”

Andréi Tarkovski fue uno de los grandes cineastas de nuestra época. Muchas veces incomprendido y otras tantas venerado post mortem, el realizador soviético no dudó en esculpir una forma de ver el cine, más poética, más personal.


Descubrí el cine de Andréi Tarkovsky aquí, en QubitTV

Andréi Tarkovsky

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.