fbpx

The Handmaid’s Tale: Diferencias y similitudes con sus adaptaciones

CuriosidadesNotaspeliculas

Written by:

Muchos conocemos la obra de Margaret Atwood a través de su adaptación a la pantalla chica. Pero The Handmaid’s Tale también ha tenido su versión para la pantalla grande. En esta nota te contamos las diferencias y similitudes entre estas adaptaciones de la novela de la escritora canadiense.

 

The Handmaid’s Tale funciona como un relato distópico del fascismo y el fanatismo religioso. En su sociedad, llamada Gilead, las que más sufren son las mujeres. Ellas son despojadas de sus nombres y se les prohíbe absolutamente todo, hasta leer. Luego de una aberrante contaminación ambiental, el gobierno de facto de Gilead dispone que las mujeres no tienen derecho a nada.

En este mundo las mujeres estériles son llamadas “Martha” y sólo pueden ser sirvientas. A las fértiles se las nombra “Handmaid” (Criada) y se las entrena y educa como máquinas de concebir. Sistemáticamente son  violadas por su amo en un ritual pseudo religioso en el que también participan las esposas, sujetando a las víctimas.
Luego de este brevísimo resumen, vayamos a las diferencias y similitudes.

En el libro:

  • Offred es una mujer sumisa y temerosa.
  • Los “escapes” que tenemos de su sufrimiento solamente los podemos sentir a través de su voz, sus reflexiones. No existe otro punto de vista.
  • Tanto el Comandante Fred como Serena son personas de más de 40 años, y esta última rememora su pasado como estrella de la televisión.
  • Obviamente, la época es más cercana a 1985, fecha en la que se publicó la novela.

En la serie:

  • La época es mas actual a la nuestra (por razones obvias), y desde el primer episodio ya sabemos que el verdadero nombre de Offred (interpretada por Elizabeth Moss) es “June”, información inexistente en la obra original.
  • June es una mujer combativa, lo era desde antes de caer en el régimen totalitario. Ella nunca es pasiva. Sus comentarios/reflexiones sarcásticas son las que ponen un manto de piedad al relato y nos acercan a ella.
  • Claro que el Comandante (Joseph Fiennes) y Serena (Yvonne Strahovski) son más jóvenes que sus contrapartes literarias. Aquí ellos son dos fervientes revolucionarios (católicos a ultranza) y ella, además, es la ideóloga del Sistema en el que se convertirá Gilead.

 

En el film de 1990 las cosas son un poco más diferentes, aunque no tanto, ya que el contexto de Hollywood era otro y el enfoque fue principalmente masculino:

  • La película pone demasiado foco en el triángulo amoroso entre la Criada, el Comandante (Robert Duvall) y Serena (Faye Dunawaye). Esto lleva la historia hacia otro rumbo, mucho menos oscuro.
  • La película se ciñe más a lo dictado en la novela, reproduce tal cual algunas escenas y respeta muchos detalles que la serie ha sacrificado.
  • Si bien recrudece el clima político y lo hace más inestable, su eje reside en el romance. La falta de identidad, que en la serie y en la novela predominan, termina por desvanecerse.

Tanto el libro, como la serie o la película deberían ser de visionado obligatorio para reflexionar sobre los tiempos en los que vivimos. La violencia machista, la homofobia y el fanatismo religioso son temas candentes y cercanos. El empoderamiento de la mujer y la lucha por sus derechos también.

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.